Rascacielos Porteños - Historia de la edificación en altura en Buenos Aires (1580-2005).
Autor: Leonel Contreras.
Capítulo XI
EL "BOOM" DE PALERMO NUEVO
La Torre Le Parc y otros rascacielos de los '90
A fines de los ’80 Buenos Aires estaba en deuda con la arquitectura internacional, por lo menos en lo que tenía que ver con la altura de los edificios. Los primeros años de la década de 1990, sin embargo, sorprenderían por la emergencia de una cantidad impresionante de edificios con una altura hasta ese momento inusitada. En una nota publicada en 1997 en la revista SUMMA +, el arquitecto Pablo Doval sostenía que: “tal vez nunca antes –y de manera tan vertiginosa- la ciudad de Buenos Aires incorporó en el curso de unos breves años tantos nuevos ‘marcadores’ a su perfil urbano como ocurrió en los últimos años.”165 Bajo la primera presidencia de Carlos Menem (1989-1995), el país sufrió transformaciones estructurales propias de los años ’90, producidas por el impulso de la globalización y causantes de importantes modificaciones en el paisaje regional y urbano. En Buenos Aires, los nuevos tiempos provocaron el surgimiento de barrios cerrados (countries) para ricos, que se convirtieron en verdaderos “ghettos” de gente adinerada. Sin embargo, como muchos sectores acomodados de la ciudad despreciaron los “countries” del conurbano bonaerense y en cambio prefirieron seguir viviendo en la Capital Federal, se hizo necesaria la irrupción de nuevos barrios urbanos insertos en esa trama y por lo tanto demandantes de grandes predios y volúmenes.166 En este sentido surgiría en Buenos Aires el sub-barrio “Palermo Nuevo”, una suerte de “country” urbano originado tras la construcción de un edificio-símbolo. 165 PABLO DOVAL. “A lo lejos y a lo alto” en SUMMA +, Buenos Aires, octubre/
noviembre de 1997, n° 27, pag. 34. 166 Cfr. J. LIERNUR y F. ALIATA. Op. Cit, tomo o/r, pag. 155. Llamamos “Palermo Nuevo” a la porción del barrio de Palermo que se encuentra limitada por las avenidas Sarmiento, del Libertador, Dorrego y Santa Fe y que antes de 1990 no había tenido mayor relevancia; de hecho, era casi marginal y tampoco se la conocía por ese nombre. Sin embargo, ocurrió que cómo el Código de Edificación de 1989 no fijaba alturas máximas en esa zona (R2A1), sino un coeficiente surgido de la multiplicación por la distancia entre el eje de la calle y la línea de edificación; se permitió levantar allí edificios más altos. Fue entonces que la construcción de una primera torre exclusivísima, bastaría para dar el puntapié inicial de la irrupción del nuevo sub-barrio. Al terminar la década del ’80, la manzana delimitada por las calles Cerviño, Godoy Cruz, Demaría y Fray Justo Santa María de Oro (parte de lo que antes había sido la Estación de Tranvías “Centenario”) pertenecía a la Cooperativa de Vivienda Policial y era usada como depósito de autos. Sería el empresario Isaac Khafif, un conocido desarrollista en el sector inmobiliario, el encargado de comprar dicha manzana en una licitación pública. A partir de aquel momento, Khafif soñó con la construcción de un proyecto terriblemente ambicioso; algo que tenía en mente desde hacía tiempo: edificar la torre de viviendas más alta de Sudamérica. El proyecto le fue encargado al arquitecto Mario Roberto Álvarez (1913), un profesional reconocido en el medio. Posteriormente, a su estudio se sumó el arquitecto Santiago Sánchez Elía para ejercer la dirección de las obras. A pesar de que se podría haber destinado el predio a la construcción de tres o cuatro torres, se prefirió usar la manzana completa para una torre única.
Mario Roberto Álvarez opina que “la solución ‘torre única’ no crea espacios cerrados, al contrario, origina un espacio circundante, alejando el entorno, aislando el edificio. Este espacio perimetral le proporciona una perspectiva que valoriza y destaca la torre dentro de la trama urbana, no se mimetiza sino que sobresale, no quedando encerrado ni confundido como tantos casos, que desaparecen a poco de alejarse de él. En cualquier ciudad y en cualquier época, los edificios exentos de la trama urbana, libres de vecinas medianeras poseen el don de la monumentalidad y no por su altura sino por su soltura y libertad y su espacio envolvente libre, similar a la percepción de una estatua. Un ejemplo es el Edificio Cavanagh [sic], construido hace más de cincuenta años frente a la añosa y bella Plaza San Martín. Su presencia espectacular y su modernidad permanente tienen como marco el espacio verde de la Plaza.”167El flamante edificio a construir fue bautizado como “Le Parc ResidencialTower” aunque luego se lo conocería simplemente como “Torre Le Parc”. Suconstrucción comenzó en diciembre de 1989 y estuvo a cargo de la empresa RAGHSA Construcciones S.A.. La primera hormigonada de la platea fue el 26de junio de 1990. En cuanto a la altura, y teniendo en cuenta que la torre seríaconstruida en el centro de la manzana, el cálculo estimado por el Código deEdificación estipulaba que debía ser un edificio de unos 39 pisos, a los que seagregaba uno más de premio, también fijado por el Código. Sin embargo, se pudollegar a la cifra de 50 pisos, todo un record para el país. Esto se logró gracias aotro premio especial otorgado por “englobamiento parcelario”, una forma decompensar aquello que se dejaba sin construir en el medio de la manzana. LaTorre Le Parc fue construida en hormigón armado y con una superficie cubiertade 54.380 m2. En su construcción fueron empleados 5.500 camiones de hormigón,4100 de arena, 3655 de canto rodado y 490 de cemento. Con los ladrillosque se usaron en la obra se pudo haber levantado una pared de 6 km. y 10 m. dealtura.168 Debemos aclarar también que para su edificación se utilizaron tan solo1000 m2, cifra sorprendente si tenemos en cuenta que el total del predio tieneuna superficie de 10.000 m2. El resto, fue destinado a parques y circulacionesabiertas.A mediados de 1993 el edificio llegó a su punto más alto, 157,9 metros dealtura169 , que lo convirtieron en el más alto de la ciudad y del país, superando alEdificio Alas. Cuando su silueta irrumpió en el horizonte porteño, toda la opiniónpública se conmocionó. El arquitecto Humberto González Montaner escribió que “este edificio, más allá de infraestructura, equipamiento y otras cuestiones […], suma a las ya conocidas construcciones de 30 pisos, otros veinte: todo un desafío tecnológico para nuestros siempre escasos recursos.”170En una nota realizada a los autores del edificio, se explicaba que “durante muchos años, los edificios proyectados para Buenos Aires, se acercaron al 167 MARIO ROBERTO ÁLVAREZ. “Construir en el centro medio de la manzana:Av. del Libertador 4444” en Arquis, Buenos Aires, septiembre de 1994, n° 3, pag. 30.168 Cfr. ALEJANDRA R. BALLESTER. “Transformaciones en Palermo Nuevo:una torre que no es un escándalo” en El Cronista Comercial, Buenos Aires [s. f. e.].169 Fuente: Arq. Rivanera del Estudio Mario Roberto Álvarez y Asociados.170 HUMBERTO GONZÁLEZ MONTANER. “Escalera al cielo” en Clarín, BuenosAires, 5 de junio de 1993, Suplemento de arquitectura, ingeniería, planeamiento ydiseño - La torre más alta de Sudamérica. Para mirar Buenos Aires desde el aire. cielo de la ciudad casi tímidamente, demostrando en cierta forma una escasa preocupación por superar la altimetría edilicia, a diferencia de ciertos lugares del mundo que continuaban superando metas. Quienes viven aquí se acostumbraron al perfil porteño sin esperar que los arquitectos proyectaran altísimos rascacielos y muchos menos imaginaron la posibilidad de vivir tan cerca de las nubes. Este panorama se revierte ahora con la aparición de la torre más alta de Sudamérica que se levanta en las proximidades de los parques de Palermo.”171Efectivamente la Torre Le Parc fue al momento de su construcción latorre de viviendas más alta de Sudamérica. Incluso, cuando se construyó no seestuvo muy distante de los edificios más altos del mundo construidos en esesentido. De hecho el más alto en ese momento era la “Lake Point Tower” de
Chicago (1968), con 70 pisos y 197 metros. Cabe destacar que en la actualidad lo es la “Q1 Tower” en Gold Coast City (Australia) con 78 pisos y 322 metros. La Torre Le Parc fue construida en base a un esquema de dos subsuelos, planta baja con 4 niveles y 14 metros de altura y 47 pisos altos, que van del 4° al 49° ya que los dos últimos (el 47° y el 49°) son dúplex. En el segundo subsuelo se dispusieron las bauleras individuales y una sala de máquinas para producción y abastecimiento de los servicios de calefacción y agua caliente centrales. El mismo también fue destinado a salón de usos múltiples, cancha de squash, cancha de paddle, sauna, vestuarios y sanitarios para ambos sexos. El salón de usos múltiples; un espacio polifuncional pensado para organizar fiestas o reuniones; tiene una capacidad para 400 personas, con servicios y locales de apoyo. Fue proyectado debajo de la superficie para asegurar su uso sin restricciones de horario, en tanto que su acceso es doble: uno independiente y exclusivo, a través de dos ascensores y escaleras vinculadas directamente con los jardines y otro común a las circulaciones verticales de la torre. El primer subsuelo fue destinado a cocheras (tres por unidad de planta tipo y cuatro para cada uno de los dos dúplex), instalaciones de lavacoches, dos salas de estar, office y sanitarios para choferes, cabina de control y depósito de motos y bicicletas. La resolución del parque, quedó a cargo de paisajistas expertos en el tema, en tanto que la piscina y el solarium fueron ubicados al oeste de la torre, integrados al conjunto 171 “Opinan los autores” en Clarín, Buenos Aires, 5 de junio de 1993, Op. Cit. 172 “La torre más alta de Sudamérica. Para mirar Buenos Aires desde el aire” en Clarín, Buenos Aires, 5 de junio de 1993, Op. Cit. parquizado.172
Dos ascensores de alta velocidad (210 m. por minuto), marca Fujitec, comunican a los departamentos con las plantas inferiores. Todas las unidades de la Torre Le Parc cuentan con acceso principal por palier privado, en tanto que cada piso tiene dos departamentos de 650 metros cada uno. El esquema de las 43 plantas tipo (del piso 4° al 46°) contempla una recepción de más de 100 m2 y grandes aventanamientos hacia el río; una suite principal y otros tres dormitorios también en suite; cocina y office; comedor diario; lavadero con secarropas y dos dormitorios de servicio. A partir del piso 47° las viviendas fueron desarrolladas a manera de dúplex con recepción y áreas de servicio en los niveles 47 y 49 y áreas privadas en los pisos 48 y 50. El coronamiento del edificio está dado por la terraza con un sector destinado a sala de máquinas y el helipuerto, equivalente al piso 53°. Los balcones, los pisos y las mesadas de los departamentos de la Torre Le Parc fueron revestidos con mármoles italianos, travertino y granito gris mara. Las ventanas fueron fabricadas por la firma Flamia S.A. y están compuestas por un marco de aluminio con caja de agua y sistema de drenaje especial, hojas corredizas de aluminio anodinado color bronce, burletes importados Schleger y cristales Float de 6 y 10 mm. de espesor. Todo el edificio cuenta con dos grupos electrógenos y un sistema completo de detección de incendio. Cada unidad tiene acceso a dos líneas telefónicas y todos los ambientes gozan de servicio de aire acondicionado y calefacción central. Le Parc fue terminada en 1994.173 El precio de las unidades al momento de su construcción era aproximadamente de U$S 2.500.000. En la actualidad muchos de sus departamentos se encuentran ocupados por importantes personalidades y figuras del ambiente artístico, tal el caso de los conductores Marcelo Tinelli y Mauro Viale y el cantante y político Palito Ortega. Los valores de alquiler de los mismos oscilan entre los U$S 9.000 y los U$S 15.000 por mes. Con la construcción de la Torre Le Parc pareció retornar la mística de los antiguos rascacielos. Es increíble observar cómo un solo edificio permitió la revitalización del barrio “Palermo Nuevo”, el cual a partir de ese momento funcionó como un conjunto de “ghettos”, surgidos a raíz del nuevo modelo económi- 173 Cfr. VERÓNICA PANDO. “Le Parc será la inauguración del año” en La Prensa, Buenos Aires, 30 de enero de 1994 y “La más alta, la más linda” en La Nación, Buenos Aires, 8 de junio de 1994, Suplemento Arquitectura. co. En una nota aparecida en el diario La Prensaen 1994 ya se plantea la irrupción de Palermo Nuevo. Allí dice que “sin dudas, la torre Le Parc está a la altura de las grandes capitales. Pero no se queda sola en la jerarquización: ha suscitado un movimiento inmobiliario cómo nunca se ha visto en la zona. […] Muchas empresas constructoras se lanzaron sobre las diez manzanas en torno de la torre y comenzaron a desmantelar varios de los talleres mecánicos que estaban instalados desde hace décadas. También los chalets cedieron paso a los edificios de departamentos y, según las inmobiliarias de la zona, los más cercanos a la torre serán concluidos a principios del 95.”174 Luego de la construcción de la Torre Le Parc fueron edificados nuevos edificios con la impronta de los viejos rascacielos, que convirtieron a Palermo Nuevo en una “pequeña Manhattan”. Los complejos “Quartier Demaría” de 32 pisos (Godoy Cruz 3046, año 1996), “Quartier de Oro” de 30 pisos (Cerviño 4502, año 1999) y “Quartier Sinclair” de 21 pisos (Juncal 4690, año 2000) son prueba de ello. Sin embargo, contemporáneamente a Le Parc, existió otro edificio de viviendas que sentó precedentes para la construcción de los nuevos rascacielos.
Fue el caso del complejo “Torres del Libertador”, un proyecto del año 1986 que incluía una torre de 40 plantas y más de 130 metros de altura. Este complejo sería construido en otra zona de Palermo, en un terreno que tiene salida a Av. del Libertador y a la calle Migueletes y se encuentra entre las calles Ortega y Gasset y San Benito de Palermo. El predio, de casi 6.200 m2, con 70 m. de frente sobre Av. del Libertador y 91 m. de profundidad fue considerado por sus autores como “único” y “quizás el último de tan generosas dimensiones en la Capital.”175 Al igual que la Torre Le Parc, las Torres del Libertador fueron proyectadas por el Estudio Mario Roberto Álvarez y Asociados. Desde los primeros momentos del anteproyecto, se descartó la posibilidad de ubicar una o dos torres en el centro del terreno. Posteriormente, los 70 metros sobre Av. del Libertador permitieron a los autores proponer dos edificios de semiperímetro libre adosados a los muros medianeros de las construcciones existentes. Detrás de ellos se 174 V. PANDO. Op. Cit. 175 “Las Torres de Libertador, Buenos Aires” en SUMMA, Buenos Aires, agosto de
1991, n° 288, pag. 76. proyectó una torre de mayor altura, con 44 pisos altos y 135 metros176 , presentada sobre la avenida a través de un gran espacio libre generado entre las torres laterales, es decir, una plazoleta que debía articular los accesos a los tres edificios del conjunto. De esa manera solo se construiría un 15% del total del terreno. Luego de dos años de gestión, la tipología elegida para la construcción del complejo fue autorizada por una ordenanza municipal dictada en diciembre de 1988. Posteriormente, sería incorporada a las normas generales del Código de Planeamiento Urbano.177 Las Torres del Libertador (Av. del Libertador 4444) también fueron un impacto al momento de su construcción. Incluso, en algunas publicaciones de la época podemos observar como llegó a ser colocada en un mismo plano junto a la Torre Le Parc. En agosto de 1991, la revista SUMMA publicaba que “este edificio, junto con otro del mismo Estudio [la Torre Le Parc], comienzan a marcar una tendencia a la construcción de torres de vivienda de gran altura en esta zona de nuestra ciudad. […] En síntesis, estamos en el comienzo de un período en el cual el tema de los edificios de gran altura se presentará con mayor frecuencia debiendo, por tal motivo, prepararnos para responder en forma eficiente a la nueva problemática.”178 El complejo se construyó entre los años 1989 y 1995, encargándose de la obra la empresa OSCAND S.A. Las torres laterales constan de planta baja y 14 pisos altos (12 plantas tipo y 2 departamentos retirados), en tanto que en la zona parquizada del nivel vereda fueron instalados un jardín, un “rond-point”, una fuente, una pileta de natación cubierta con solariun y una cancha de tenis. La torre del centro se comenzó a construir en 1992 y recién alcanzó su altura máxima en 1994, posteriormente a la Torre Le Parc; motivo por el cual quedó relegada a un segundo plano. Sin embargo, también marcó récords, ya que al igual que Le Parc superó al Edificio Alas, convirtiéndose de esa manera en el segundo edificio más alto del país. Se compone de planta baja con 4 niveles y 41 pisos altos (del 4° al 44°), cada uno de ellos con un departamento de 400 m2 que incluye 4 suites y vistas insuperables al río y a los bosques de Palermo. Los edificios de Av. del Libertador 4444 están ubicados en un lugar privilegiado, frente al Hipódromo de Palermo, en un sub-barrio palermitano al que se 176 Fuente: Arq. Rivanera del Estudio Mario Roberto Álvarez y Asociados. 177 Cfr. “Las Torres de Libertador, Buenos Aires”, Op. Cit. 178 “Las Torres de Libertador, Buenos Aires”, Idem. denomina “Barrio Las Cañitas”, nombre que originalmente se usaba para denominar a la actual Av. Luis María Campos. Al igual que Palermo Nuevo, Las Cañitas (limitado por las avenidas del Libertador, Dorrego, Luis M. Campos y Federico Lacroze), también surgió a comienzos de la década del ’90, convirtiéndose en un importante centro inmobiliario y gastronómico. Durante los ‘90 fueron muchas las zonas de Palermo que tomaron impulso. El tercer caso, al que nos referiremos a continuación, es el del sector que históricamente fuera conocido como la “Tierra del Fuego”, ya que en sus entrañas se encontraba la antigua Penitenciaría Nacional, desde 1962 convertida en Parque Las Heras. Luego de la desaparición de la tradicional cárcel, este subbarrio palermitano comenzó a revitalizarse, despegando definitivamente con la construcción del “Alto Palermo Shopping”, inaugurado el 17 de octubre de 1990 en los terrenos que anteriormente habían pertenecido a la Cervecería Palermo (Av. Cnel. Díaz entre Santa Fe y Beruti). El barrio “Alto Palermo”, como se llama comúnmente a la zona aproximadamente delimitada por las calles Coronel Díaz, Santa Fe, J. Salguero y Av. del Libertador, tiene su centro en el Parque Las Heras (Juncal, Cnel. Díaz, Las Heras y J. Salguero), que posee como característica la barranca indicadora de que alguna vez hasta allí llegaba el Río de la Plata.
En 1992 se decidió la construcción de dos torres gemelas destinadas a vivienda en lo alto de la barranca del Parque Las Heras. Estas torres, a las que se dio el nombre de “Alto Palermo Plaza”, fueron proyectadas en un gran terreno de 6.100 m2 con frente a las calles Juncal, Salguero y Bulnes. Para su realización se unieron tres grandes estudios de arquitectura: el de Urgell-Fazio, el de Augusto Penedo y nuestro ya conocido MSGSSS (Manteola, Sánchez Gómez, Santos, Solsona y Sallaberry). La idea fue construir dos edificios de igual altura, simétricos y gemelos que se transformaran en un símbolo de la ciudad y que significaran en el contexto del Parque Las Heras algo similar a lo que había sido el Kavanagh para la Plaza San Martín. Las torres gemelas Alto Palermo Plaza tienen una altura de 126 metros hasta su punto más alto y unos 133 contando los remates, que hacen recordar a los viejos rascacielos neoyorquinos. Su construcción comenzó en 1993, terminándose la primera torre en 1995 y la segunda en 1997. Cada una de ellas tiene 34 pisos altos destinados a departamentos (68 semipisos en una torre y 136 unidades a cuatro por piso en la otra). Los subsuelos cuentan con 280 cocheras, en tanto que la planta baja quedó para uso libre dándol perspectiva al hall de acceso. El complejo se completó con una pileta de natación, un solarium, canchas de paddle y squash y un salón de fiestas. La iluminación nocturna casi escenográfica que tiene el edificio, fue creada por el especialista estadounidense Theo Kondos. La construcción de estas torres marcó definitivamente la vuelta a la mística de los viejos rascacielos. Prueba de ello es lo que decía el arquitecto Pablo Doval al momento de terminarse el complejo. “Las Torres de Alto Palermo, junto con los 50 pisos de Le Parc, los 40 de Libertador 4444, las Torres de Bulnes (por ahora ‘la torre’) y el Quartier de María, como antes lo hicieran el Barolo, el Kavanagh, el Mihanovich y muchos otros -y cómo aún antes ocurrió con las cúpulas de esquina y los ornamentos de ‘repostería’ de infinidad de edificios de nuestro ecléctico repertorio estilístico-, se recorta en el skyline a la manera de nuevos mojones urbanos, luciendo el atuendo clásico de división tripartita: base-fuste-cononamiento de aquellos primeros y gloriosos skyscrapers de Nueva York y que el banalizado Internacional Style nos hizo olvidar por un tiempo. […] Las Torres de Alto Palermo Plaza, vistas desde la avenida Las Heras, lucen su majestuosa imponencia, de la misma manera que el Kavanagh le da marco y grandiosidad a la plaza San Martín, o las magníficas Mansions in the clouds de Emery Roth que se alinean a lo largo de Central Park West, tambien en Nueva York.”179 Posteriormente a las torres del Alto Palermo Plaza también se constryeron otros complejos destinados a viviendas en sus cercanías. El conjunto “Torres Las Plazas”, ubicado en la manzana limitada por las calles Silvio Ruggieri, Cerviño, J. Salguero y Av. del Libertador, fue terminado en 1998. Cuenta con 4 torres: la “Torre Plaza San Marcos” (con 34 pisos), la “Torre Plaza de la Señoría” (con 32 pisos), la “Torre Plaza Ducale” (con 32 pisos) y la “Torre Plaza Navona” (con 15 pisos). Dos basamentos de formas curvas y ocho pisos contienen las oficinas sobre la calle Salguero (n° 2727) encerrando una plaza seca de aproximadamente 40 metros de diámetro con una fuente y locales comerciales y gastronómicos.
Vecino a las Torres Las Plazas, en la manzana limitada por las calles S. Ruggieri, 179 P. DOVAL. Op. Cit. Cerviño, Bulnes y Av. del Libertador, encontramos el complejo “Torres de Bulnes” (2000), compuesto por dos torres de similar altura (118.81 m.).180 Construidos por la empresa Chacofi S.A., estos edifcios constan de una planta baja de gran espacialidad (10 metros de altura) y 35 pisos altos (36 niveles ya que el piso 35° es un dúplex).181 Fuera de Palermo también se construyeron exclusivas torres de vivienda, tal el caso de la primera torre de los “Altos Porteños” (2000) en el barrio de San Cristóbal (Gral. Urquiza, Carlos Calvo, La Rioja y Humberto 1°), del complejo “Torres de Abasto” (2001) en el barrio de Balvanera (Lavalle, Gallo, Guardia Vieja y Sánchez de Bustamante) y del conjunto “Centennial Towers” (2002) en el barrio de Núñez (Av. del Libertador al 8000). Entre los edificios de oficinas no podemos dejar de mencionar a la torre de San Martín 344 (2001), de Mario Roberto Álvarez, que tiene 29 pisos y 122 metros de altura. Sin embargo, entrando al siglo XXI veremos como surgirá el barrio de Puerto Madero, un nuevo centro inmobiliario que rápidamente se empezaría a configurar como una futura “Manhattan” porteña. 180 Fuente: Arq. Sabrina Tamashiro de Estudio MSGSSS. 181 Cfr “Hitos urbanos” en SUMMA +, Buenos Aires, abril/mayo de 2001, n° 48, pag.42.
|